sábado, 6 de diciembre de 2014

28 días después




Director: Danny Boyle.
Actores: Cillian Murphy, Naomi Harris, Brendan Gleeson y Christopher Ecclestone.
Año: 2002.
País: Reino Unido.

Argumento: Un grupo de radicales ecologistas liberan unos monos de un laboratorio. Lo que no saben es que los animales están infectados con un virus que se transmite al contacto con la sangre. 28 días después, un hombre despierta en un hospital sin recordar nada. Además, se encuentra solo. La ciudad de Londres está completamente vacía. O eso parece...

Comentarios: He de reconocer que de los directores europeos, Danny Boyle es de mis preferidos. Hay pocas películas suyas que me hayan defraudado (ni siquiera la tan denostada La playa). En esta película, su primera incursión en el cine fantástico, logró demostrar una vez sus artes y sus mañas. La película logró rebautizar el subgénero zombie, aunque estrictamente no estemos hablando de zombies sino de infectados. Pero hay que reconocer que esta película ha influido en obras posteriores como Amanecer de los muertos, la saga Rec o The walking dead (el protagonista de esa serie despertaba en un hospital cuando la plaga ya lo había arrasado todo). Realmente, en todo el cine de zombies posterior. Pero al igual que hizo George A Romero con la saga que inició con La noche de los muertos vivientes, Boyle nos muestra que peor que un zombie sediento de sangre es un humano cuando está vivo. La naturaleza del ser humano, la brutalidad  y la violencia se ponen de manifiesto cuando el ser humano se enfrenta a los zombies pero también cuando tiene que sobrevivir. Hay gente que se extraña cuando ve a los vivos matándose entre ellos en la serie The walking dead, pero, ¿acaso alguien duda de que eso exactamente sucedería si ahora mismo se desatara un apocalipsis zombie en la vida real? Yo, desde luego, no. Y eso es lo que da realmente miedo en las películas de zombies, aquello de lo que seríamos capaces de hacer en una situación tan extrema.
en cuanto a la película en sí, los actores están muy bien. Cillian Murphy supone un gran descubrimiento, confirmado más tarde en otra película de Boyle, Sunshine. También destaco la inquietante actuación de Christopher Ecclestone. Técnicamente, la película está muy lograda, con unos efectos especiales a la altura. Destacable también es la banda sonora, a cargo de John Murphy, uno de los mejores compositores de bandas sonoras de la actualidad. Uno de los pocos "peros" que le pongo a la película es que arranca por todo lo alto y se va desinflando conforme avanza. Pero es algo que se puede perdonar cuando disfrutes con una película.

Escena favorita: Sin duda, me quedo con una de las escenas iniciales. Cuando el protagonista despierta y pasea por esa Londres arrasada y vacía, preguntándose qué ha podido pasar en menos de un mes para encontrarse así. Por cierto, esas escenas se rodaron en la misma Londres. De buena mañana, antes de que comenzase la hora punta, se cortaban las calles que se necesitaban. Cada día solo se podía rodar diez minutos. Y para que los conductores no protestaran mucho, en los puntos donde las calles se cortaban se colocaron chicas realizando stripteases.

Calificación: 7/10.